El winemaker más salvaje

Noviembre 29, 2017

Por Mateo Mórtola:

Matías Michelini es el winemaker más apasionado y salvaje de la Argentina (y quizás de la región). Vive -literalmente- en sus viñedos: está instalado junto a su familia desde hace años en Gualtallary, al borde de la Cordillera de los Andes. Todos los días camina y cuida sus viñas con ellos, que lo acompañan en cada una de sus aventuras.

A principios de 2017 tuvimos el placer de entrevistarlo para que nos cuente sobre sus los vinos tan particulares y puros que produce en su bodega, Passionate Wines. Esto fue lo que nos contó:

  • Diverso (Syrah): “Hace un tiempo, una familia de Buenos Aires se vino a vivir a Gualtallary y se puso a plantar una hectárea de viñedos de Syrah, creyendo que era Malbec. No tenían idea. Cuando tuvieron el vino, se lo dieron de probar a un enólogo italiano y el tipo no se animaba a decirles que era feo, entonces les dijo que era diverso. Yo me enamoré de esas uvas (y de esa historia) y no me quedó otra que comprárselas.”
  • Malbón (Malbec – Bonarda): “Malbec y Bonarda son las dos variedades más cultivadas en el país. Forman parte de nuestro ADN, nuestra tradición. Es el vino con soda que mi papá me ponía en la copa cuando era chico.”
  • Hulk (Semillón): “Hulk se llama Hulk porque es increíble. Es el primer vino argentino sin filtrar, turbio, de tanque, bien verde. Rescaté una de las poquitas viñas de Semillón que quedan en el Valle de Uco, una viña de más de 40 años, que era de unos inmigrantes. Es un vino revolucionario para Argentina y para América Latina, con gran nervio y carácter.”
  • Brutal (Torrontés naranja): “En el 2011, mi amigo Patricio Tapia me preguntó: ‘¿te imaginás un vino blanco para maridar con bife de chorizo?’ Se me ocurrió tomar la uva Torrontés, bien argentina, y vinificarla como un tinto, para darle esa estructura y ese cuerpo. Al fermentar la uva con la piel, va tomando el color naranja, brutal, que lo define.”

 

  • Esperando a los bárbaros (Malbec): “Un Malbec hecho con uvas muy lindas y caras pero vinificado de un modo simple y austero. Uvas modernas sin maquillaje. Quise hacer de estas uvas un vino desnudo, absolutamente natural, que representara la pureza de Gualtallary.”
  • Verdes Cobardes (Sauvignon Blanc – Semillón – Viognier – Chardonnay): “Siempre me dijeron ‘El Verde’ porque cosecho antes de lo normal. En el 2011, un tipo relacionado al vino escribió en Twitter que los viticultores que cosechan verde son cobardes. Era para mí. Le respondí: ‘me acabás de dar el nombre de mi próximo vino.’”
  • Punta Negra (Pinot Noir): “Normalmente los Pinot Noir en Argentina se guardan en toneles anchos; yo quise hacer uno más estirado, que se guardara en un tonel más bien alto. Encontré uno de 1949 abandonado que era la cucha de un perro. Lo mandé a restaurar y guardé el vino ahí. Finalmente, salió un Pinot Noir bárbaro, vertical y aromático, como yo quería.”
  • Agua de Roca (Sauvignon Blanc): “Si tuviera que quedarme con uno solo de mis vinos, me quedaría con el Agua de Roca. Es un vino de montaña, que nace a 1500 metros de altura, de un suelo austero y rico en minerales. Un vino desnudo; simple, pero que carga con la energía del agua cayendo entre las piedras desde la Cordillera de los Andes.